El mejor medio para hacer buenos a los niños

Escrito por José Antonio Sánchez, voluntario del Hogar de San José.

Decía Oscar Wilde: “El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices”, y yo me pregunto ¿cómo se les hace felices? Imagino que con cariño, escucha, atención, confianza, haciéndoles sentir protagonistas… Muchos valores que creo haber visto durante mis días de voluntariado en el Hogar de San José.

Me siento muy agradecido por esta experiencia que me ha permitido acercarme a una realidad tan escondida en nuestra sociedad y que por desgracia está más presente de lo que imaginaba. Una realidad que no solo se debe interpretar a través de las cifras, sino que es mucho más compleja de lo que parece.

En mi voluntariado en el Hogar tuve la oportunidad de hacer muchas actividades con los niños y niñas como ir a la playa, jugar al ping-pong, disfrutar comiendo helados, ver películas, jugar a videojuegos… En definitiva, he podido compartir la vida misma, con sus momentos dulces y amargos, pero lo importante para mí no era hacer unas cosas u otras, lo bonito fue verles disfrutar, reír, enfrentarse a sus miedos, relacionarse los unos con los otros.

Para mí fue una sorpresa recibir tanto cariño por su parte, en algunos casos desde el primer momento y en otros después de varios días en los que van midiendo la confianza que te pueden dar.

No solo he aprendido con los niños y niñas del Hogar, tener a los educadores cerca ha sido una referencia para mí, gracias a ellos pude dar lo mejor de mí, con mucho respeto y humildad ya que ellos son los profesionales, me ayudaron a saber como acercarme desde el primer minuto y a entender mejor las situaciones que hay detrás de muchos comportamientos de los menores.

Los últimos días de mi experiencia estuve echando una mano en el stand que tenía el Hogar en la Feria de Muestras. De esta forma, tuve que separarme un poco de la vida en el Hogar, pero tuve la oportunidad de conocer más información sobre la labor del Hogar y del drama de la violencia infantil. Ésto hizo que pudiera transmitirla mejor a los visitantes que se acercaban. También pude compartir momentos con otros voluntarios y descubrir el cariño que mucha gente de Gijón tiene al Hogar.